Archive for the ‘ cultura ’ Category

Huelga: Cultura vs. Violencia

Hoy es día de huelga. Para alguna gente, parece que es el día en que todo vale, y en el que echar la culpa a los sindicatos es la maniobra preferida de una cierta cantidad de gente.

Por otra parte, los sindicatos han caído en un error de base: han dicho que estaban con los piquetes informativos, cuando a día de hoy, no se puede decir que sean muy informativos, ya que no informan, sólo son ofensivos y usan la táctica del FUD -Miedo/Incertidumbre/Duda- que, por cierto, es la misma que algunas empresas han usado históricamente para amedrentar a los trabajadores con el riesgo del despido, si acuden a una huelga.

En resumen: Los piquetes, que tendrían que informar y que, de este modo, se ganarían un cierto prestigio social, se han convertido en masas enardecidas (literalmente hablando, lo que la verdad, me produce bastante pena), que lo único a lo que se dedican es a intentar sembrar el miedo en la población mediante la violencia y la coacción (precisamente aquello contra lo que, en principio, deberían luchar).

En suma: gracias a los piquetes la huelga ya ha nacido muerta. Si los piquetes informativos fuesen informativos esta vez, los sindicatos se habrían apuntado un buen tanto, el gobierno tendría una razón más para darle vueltas a la cabeza, y la huelga podría ser todo un éxito, cosa que ya, a esta hora, está muy en entredicho.

Sólo unas pocas ideas:

1. Un trabajador convencido, sin coacciones ni amenazas, se convierte en un manifestante convencido de la causa.
2. Un manifestante convencido, es más activo y mejora infinitamente su capacidad para aportar ideas y soluciones que, de otra manera, se pierden.
3. El vandalismo no es una forma de protesta, es, sencillamente, vandalismo.
4. Quemar un contenedor, una papelera, volcarlos y demás, lejos de promocionar los argumentos que fundamentan la huelga, los daña.
5. Por lo tanto, los sindicatos deberían cuidar al máximo las formas de hacer huelga, y desvincularse de aquellas que incluyan violencia, coacciones, amenazas y cuestiones similares.

De hecho, en Vïgo, un grupo de jóvenes (podrían haber sido mayores, pero esta vez han sido jóvenes), se han puesto a incendiar contenedores y generar molestias innecesarias y que poco favor están haciendo a esta huelga.

Como resumen: No hagamos caso ya de más piquetes hasta que no se den 2 condiciones:

1. Que realmente sean informativos
2. Que respeten el derecho a trabajar del que no esté convencido.

Así, lograrán (y lograremos todos):

1. Que quien vaya a las manifestaciones vayan convencidos (es decir,más gente en las manifestaciones).

2. Que quien no vaya, incluso pueda más adelante, mostrarse en consonancia con los objetivos de la huelga.

Vamos, que, en suma, en España, necesitamos un nuevo cambio cultural en el ámbito laboral y de derechos: Cultura del trabajo que incluya la cultura de la huelga.

El papel de la red

Leo, gracias a un re-twitt de @aasuero, un artículo de Ramón Lobo, titulado “Periodismo, papel, Internet y Eskup“.

En él, además de (en su parte final) hablar de la red social promocionada por el diario El País, también habla del periodismo, diciendo que no cree en el Periodismo ciudadano, porque no cree en el Ciudadano-Periodista del mismo modo que no cree en el Ciudadano-dentista.

Con todo, pienso que la orientación del artículo, aunque tenga su interés, peca de un cierto exclusivismo profesional.

Yo, que aún sigo buscando un futuro profesional estable en la informática, con todo, pienso que hay una cosa, cada vez, más clara: nos guste o no, cualquier negocio basado, principalmente, en la información (sea en su elaboración, gestión, remezcla, resumen,etc.) se va a topar con que el suelo bajo sus pies siempre se va a estar moviendo, y que, le guste más o menos, que su trabajo se va a democratizar.

¿Qué significa? Pues que los modelos de negocio de la información tienen (y tendrán) una alta volatilidad y, sobre todo, que no tienen -ni deberían tener nunca- limitaciones mayores que lo que estemos dispuestos a hacer con ella, con la -tal vez- única salvedad de los datos personales, puesto que estes, ya entran en contacto directo con las personas a las que referencian.

Por todo ello, podemos hablar de intrusismo en nuestras profesiones, podemos decir -cuando es verdad-, que no hay como una persona formada en una profesión, para realizarla. Con todo, decir que el periodismo ciudadano es algo en lo que no hay que creer, es como decir que una persona de formación media no es capaz de escribir un buen artículo, lo que, sencillamente, pienso que es un error.

Y si la profesión periodística es, según el propio Ramón Lobo:

Los periodistas damos noticias, contamos historias y desvelamos lo que alguien desea ocultar en beneficio propio o de un grupo. Los periodistas somos, en el mejor de los casos, unos tocahuevos profesionales, piedras en el zapato, gente preguntona y molesta que no persigue la palmada ni el halago del poder sea cual sea su forma y talante.

Entonces, esa profesión está viviendo una de sus mayores revoluciones, y uno de sus mejores momentos, puesto que, si se aprovechan las sinergias del periodismo ciudadano (pues todos conocemos alguna historia, todos tenemos algo que contar), todos saldremos beneficiados.

Los periodistas de carrera, porque tendrán aún más fuentes -e, incluso, más fiables- de documentación; y, porque, además de su ejercicio profesional, tendrán mucho más público al que dar cursos (una vía de crecimiento personal e intercambio de opinión, así como de financiación de alta calidad).

Los demás humanos (no sólo ciudadanos), porque se abrirán ante nosotros, muchos más foros en los que intercambiar opiniones, cotejar informaciones, y, en suma, elaborar el conocimiento, de una forma mucho más abierta, colaborativa, y -con gran seguridad- mejor.

Por todo ello, me gustaría que, ya desde esta entrada, se fomentara un debate abierto sobre los caminos del papel, o, mejor dicho, el papel de la red, y de las personas que se encuentran por este medio, en los medios informativos del futuro. Eso sí, teniendo en cuenta que, por mucho que se quiera, porque una información esté en la red, nunca va a ser de 2ª división, y que, si se quiere -y se sabe cómo-, va a poder ser tanto o mucho más cotejada, que cualquier información “en papel”.

Por último, decir que, con todo, el papel no está muerto, a mi ver. Tiene mucha vida, pero hay que saber dársela. Seguramente, en los próximos años veremos como los medios en papel adelgazan, pero, aún así, se convierten en el vehículo ideal para servir de “enlace” de las personas con el mundo de la información que vive, crece y evoluciona en Internet.

Entidades de gestión contra autores (I): La razón de mi malestar

Ya no compro música en CD. Ni en DVD. Ya sé que si algunos músicos leen esto, se tirarán de los pelos y empezarán a decir improperios contra mi, pensando en demandas millonarias, pero, con todo, déjenme que me explique.

Yo casi nunca he comprado, por mi mismo, ni cassetes, ni CDs, ni DVDs, ni nada. Escuchaba música, ocasionalmente, por radio y televisión, y por las cintas que recibía de regalo por cumpleaños o en las navidades.

Sin embargo, el tema es que, de unos años a esta parte, ya no me gusta comprar música, y eso, por varias razones:

La primera porque, al grabarla, estoy apoyando, directa o indirectamente, a unos músicos que, si descargo sus obras de internet, me llaman de todo menos bonito, aún cuando les estoy haciendo un trabajo de promoción impagable.

De otra, porque, aunque las entidades de gestión cobran por cada DVD o CD virgen comprado, no pienso poner en ellos nada que, a la postre, les acabe dando más beneficios.

Alguien, seguramente, se preguntará porqué tanta ojeriza con las entidades de gestión. Pues, sencillamente, porque machacan a la mayoría de los autores.

Recuerden que, la propia SGAE es una entidad de “Autores y Editores”. Lo cual significa que la mayoría de los autores no pintan nada, no tienen ni voz ni voto.

De hecho, en sus estatutos se explicitan las reglas para obtener votos, sean permanentes o temporales, en concreto, el Artículo 21, apartado 2 (que está en el título segundo) dice:

3.- Para la determinación de los votos temporales se tendrá en cuenta la recaudación bruta anual obtenida en el año inmediatamente anterior al del ejercicio del derecho de voto. Para la adquisición los votos permanentes se tendrá en cuenta la suma de las recaudaciones brutas que haya tenido el socio en los cinco años inmediatamente anteriores al ejercicio del derecho de voto que se sumarán a los ya reconocidos anteriormente.

Por lo que se deduce que sólo tienen voto aquellos que más ganan. Para más información, aquí está el enlace:

Comienzo del Título II de los estatutos de la Sociedad General de Autores y Editores

Precisamente, hay gente que disiente de ese supuesto sentir general de la entidad, e incluso hablan de que la oposición dentro de esa entidad de gestión (las demás supongo que también), se mueven en el clandestinidad:

Artículo en Bandaancha.eu

Artículo en “El confidencial”

Además, aquellos que dicen defender los derechos de los autores, olvidan de decir que sólo defienden los derechos de “algunos autores”, como se puede ver en:

La SGAE sólo paga derechos de autor a un tercio de sus socios (Ecodiario/Cultura)

Por todo ello, no me parece, lógico, legal ni constitucional que se permitan los abusos que cometen estas entidades de gestión. En suma, si tú no grabas música o películas en un CD, o DVD u otro soporte (inclusos los nuevos móviles que compres), resulta que aún así les estás dando dinero, según lo estipulado en esta orden ministerial , lo que, resumido es lo siguiente, y cito textualmente:

1. Equipos multifuncionales de sobremesa, de inyec-
ción de tinta, con pantalla de exposición cuyo peso no
supere los 17 kilos, capaces de realizar al menos dos de
las siguientes funciones: copia, impresión, fax o escáner:
7,95 euros por unidad. Cuando supere el peso indicado
será considerado como equipo o aparato con capacidad
de copia y según su velocidad estándar de reproducción.

2. Equipos multifuncionales láser de sobremesa con
pantalla de exposición cuyo peso no supere los 17 kilos,
capaces de realizar al menos dos de las siguientes funcio-
nes: copia, impresión, fax o escáner: 10,00 euros por uni-
dad. Cuando supere el peso indicado será considerado
como equipo o aparato con capacidad de copia y según
su velocidad estándar de reproducción.

3. Escáneres monofunción que permitan la digitali-
zación de documentos: 9,00 euros por unidad.

4. Equipos o aparatos con capacidad de copia
estándar de hasta 9 copias por minuto: 13,00 euros por
unidad.

5. Equipos o aparatos con capacidad de copia están-
dar desde 10 hasta 29 copias por minuto: 127,70 euros por
unidad.

6. Equipos o aparatos con capacidad de copia están-
dar desde 30 hasta 49 copias por minuto: 169,00 euros
por unidad.

7. Equipos o aparatos con capacidad de copia están-
dar desde 50 hasta 69 copias por minuto: 197,00 euros por
unidad.

8. Equipos o aparatos con capacidad de copia
estándar de 70 o más copias por minuto: 227,00 euros
por unidad.

b) Para equipos o aparatos digitales de reproducción
de videogramas, fonogramas y libros y publicaciones asi-
miladas reglamentariamente a libros, ya sean específicos
o mixtos, salvo que estén incluidos en la letra h):

1. Grabadora de discos compactos específicos: 0,60
euros por unidad.

2. Grabadora de discos compactos mixtos: 0,60
euros por unidad.
3. Grabadora de discos versátiles específicos: 3,40
euros por unidad

4. Grabadora de discos versátiles mixtos o de discos
compactos y versátiles: 3,40 euros por unidad

c) Para discos compactos no regrabables: 0,17 euros
por unidad.

d) Para discos compactos regrabables: 0,22 euros
por unidad.

e) Para discos versátiles no regrabables: 0,44 euros
por unidad.

f) Para discos versátiles regrabables: 0,60 euros por
unidad.

g) Para memorias USB y otras tarjetas de memo-
ria no integradas en otros dispositivos: 0,30 euros por
unidad.

h) Para discos duros integrados o no en un equipo,
idóneos para la reproducción de videogramas y fonogra-
mas, entendiéndose por tales discos duros todos aquéllos
que no estén afectados por la definición que a los efectos
del 25.7.b) de la Ley de Propiedad Intelectual, se contiene
en el punto 2 de este apartado: 12,00 euros por unidad.
Los discos duros que estén integrados en equipos
descodificadores de señales de televisión digital queda-
rán excluidos del pago de la compensación por copia
privada durante el primer año de vigencia de esta Orden.
Transcurrido dicho plazo, el importe a satisfacer en con-
cepto de compensación equitativa por copia privada por
estos equipos será de 12,00 euros por unidad.
i) Para dispositivos reproductores de fonogramas,
videogramas o de otros contenidos sonoros, visuales o
audiovisuales en formato comprimido: 3,15 euros por
unidad.
j) Para teléfonos móviles con funcionalidad de repro-
ducción de fonogramas en formato comprimido: 1,10
euros por unidad.

Eso sí, haciendo la siguiente salvedad:

2. Conforme el párrafo b) del apartado 7 del artículo
25 de la Ley de Propiedad Intelectual y a los efectos en él
previstos se entiende por «disco duro de ordenador» el
dispositivo de almacenamiento magnético de un ordena-
dor en el que se aloja el sistema operativo de dicho orde-
nador, al cual está conectado con carácter permanente, de
forma que éste solo y exclusivamente pueda servir de
disco maestro o del sistema en el sentido de que su
conexión sólo le permite adoptar esa funcionalidad y no
la de disco esclavo.

Teniendo en cuenta todo lo dicho, espero que se entienda un poco más mi posición en lo relativo a la música, la cultura y las entidades de gestión.